Home » » Britney Spears retoma su lugar en el mundo del pop femenino de la mano de Glory

Britney Spears retoma su lugar en el mundo del pop femenino de la mano de Glory

Publicado por Óptima F.M | 5 de septiembre de 2016 | 22:33

Puede que su show en la última edición de los MTV Video Music Awards haya resultado un fracaso, pero ciertamente que su nuevo trabajo no. La cantante por fin encuentra el camino que le había sido esquivo por casi una década: el de temas pegadizos, casi como los de sus comienzos, mezclados con bases dance.


Los altos y bajos que ha tenido la carrera de Britney Spears dicen mucho de su propia personalidad. Por momentos, atrapada entre el personaje de la adolescente coqueta de "Oops, I did It Again" y la mujer fatal de "Gimme more" con su clásica frase "It’s Britney, bitch". Es decir, la cantante vive encasillada entre el pop edulcorado de sus inicios y el neon y el dance que abrazó en medio de su propia crisis existencial, cuando la rubia —en ese momento de la mentada frase, con una llamativa peluca negro azabache— buscaba de la forma más errática hallar su propia identidad perdida, algo impensado para quien muchos consideraron como la heredera natural de Madonna en el trono del pop femenino.

Es probable que el periodo en el que Spears montó un impresionante espectáculo en Las Vegas, le haya servido a la cantante para encontrar la chispa necesaria en esta nueva colección de canciones, en las que a veces aplica el retrovisor para verse cómo era y en otras, pisa el acelerador a fondo para hallar a la esquiva "nueva Britney". Ésta, por ejemplo, aparece en la primera parte de Glory, su flamante nuevo disco. Los temas que dan inicio a este trabajo, como "Invitation", "Make Me..." y "Private show", siendo este último tema en el que mejor conviven la Britney inocentona de sus inicios, de ese pop rosado hecho para las masas, y la cantante que se enamoró del dance y el neón en los últimos años. Sin dudas que Spears ha perfeccionado lo último —nuevamente, los espectáculos que montó la cantante en Las Vegas han ayudado para ello— y eso se puede escuchar en "Just luv me", en el que por vez primera, la voz de Britney no parece estar pasada por filtro (sí lo está y de forma evidente en "Make me…", por citar un ejemplo), lo que da un aire de veracidad a este trabajo; Britney quiere mostrarse tal cuál es, de eso no cabe duda.

Por eso, con una canción como "Clumsy", en la que reaparece esta cantante adicta al neon, ¿era necesario el autotune como herramienta?, ya que la voz natural de la rubia hubiese bastado para dar fuerza a un corte ancla del disco. Aún con estas claras correcciones, los elementos de espectáculos masivos como el de Las Vegas se manifiestan en la amplitud de estilos que cubre Glory. Desde el dance descarado del inicio a guitarras flamencas mezcladas con electro-dance en "Do you wanna come over" o el beat galopante de "Slumber party". Además, hay que poner especial atención, además, a la edición deluxe de Glory, sobre todo al bonus track "Change your mind (no seas cortés)", donde Spears se aventura con un poco de español. Finalmente, todo esto demuestra que Spears encontró lo que le faltaba para dar razón a quienes, en un comienzo, la llamaban como la heredera natural de Madonna. Sólo había que ser paciente con la cantante y dejar que terminara su propia búsqueda para que resurgiera la artista que marcó pauta para el pop femenino del siglo veintiuno.

Fuente: Emol.com